La presoterapia es muy eficaz para el drenaje linfático, el manejo del edema y la recuperación deportiva. Para realizar una sesión segura y eficiente hay dos elementos claves, el sistema de presoterapia y el compresor de aire que lo alimenta.
Hay que elegir bien ya que impacta en los resultados clínicos, el confort del paciente y la rentabilidad de la consulta.
En esta guía analizamos cómo funcionan los equipos de presoterapia en fisioterapia, qué tipos existen y qué especificaciones del compresor de aire importan de verdad.
En equipamientoclinica.com encontrarás guías, comparativas y recomendaciones sobre equipamiento con información práctica para ayudarte a elegir el equipo que mejor se adapte a tu clínica y al tipo de intervenciones que realizas.
Qué es la presoterapia en fisioterapia y cómo funciona
La presoterapia es un tratamiento que aplica compresión neumática intermitente mediante botas, mangas o fajines con cámaras inflables. Un controlador envía aire de forma secuencial, creando un gradiente de presión que favorece el retorno venoso y linfático. Su uso se extiende en linfedema, insuficiencia venosa, recuperación tras cirugía y readaptación deportiva.
- Presiones habituales: 30–120 mmHg, ajustables por segmentos y fases. En drenaje linfático suave, 30–60 mmHg; en recuperación muscular, 80–120 mmHg según tolerancia y objetivo.
- Número de cámaras: de 4 a 12 por prenda. Más cámaras permiten un gradiente más fino y sesiones más personalizadas.
- Modos de trabajo: secuencial, peristáltico, con mantenimiento de presión proximal, y programas preconfigurados.
Para mejorar los resultados, la presoterapia suele combinarse con otras técnicas instrumentales y ejercicio terapéutico. Puedes revisar opciones complementarias como la electroterapia y el ultrasonido terapéutico.
Tipos de equipos de presoterapia en fisioterapia
Consolas integradas con compresor incorporado
Son unidades “todo en uno” con bomba interna. Destacan por su facilidad de uso, menor cableado y movilidad dentro de la sala. Resultan idóneas para clínicas con una o dos cabinas que realizan sesiones de 30–60 minutos por paciente.
- Ventajas: instalación rápida, menor ruido percibido en modelos premium, programas clínicos listos para usar.
- Limitaciones: caudal y presión más ajustados en usos intensivos, menos opción de ampliar a varias prendas simultáneas.
Sistemas modulares con compresor externo
Separan el controlador de presiones del compresor. El aire se suministra desde un compresor silencioso externo (preferiblemente sin aceite) y se distribuye a las prendas mediante mangueras.
- Ventajas: mayor caudal para varias prendas a la vez, escalabilidad, mantenimiento independiente del compresor.
- Limitaciones: más componentes, mayor complejidad en la instalación y gestión de ruidos/vibraciones.
Cuando se opte por compresor externo, conviene tomar como referencia equipos sanitarios sin aceite, similares a los que se emplean en odontología. Puedes ver criterios de elección en compresores dentales.
Factores técnicos para elegir compresores de aire para presoterapia
Caudal (L/min) y número de cámaras simultáneas
El caudal determina lo rápido que sube la presión en cada cámara y si es viable trabajar con dos prendas a la vez. Como guía práctica:
- Una prenda de 6–8 cámaras: caudal recomendado a partir de 20–30 L/min.
- Dos prendas simultáneas: valorar ≥35–50 L/min, según volumen de las cámaras y tiempos de ciclo deseados.
Comprueba los datos del fabricante, algunos controladores optimizan la secuencia para requerir menos caudal efectivo.
Presión útil (mmHg) y control por fases
- Rango útil: asegurar al menos 120 mmHg reales por canal para usos deportivos y pacientes con tolerancia alta. Para drenaje, 60–90 mmHg suele ser suficiente.
- Estabilidad: la presión debe mantenerse con variaciones mínimas durante el tiempo objetivo de inflado.
- Control segmentado: ajuste independiente por cámara para respetar zonas con contraindicación relativa o dolor.
Ruido, vibración y ubicación
- Nivel sonoro: 40–55 dB en consolas integradas de gama alta; 55–65 dB en compresores externos silenciosos. Sala tranquila = mejor experiencia y adherencia.
- Desacoplo: patas antivibración o base con silentblocks, especialmente en suelos rígidos.
- Ubicación: si el compresor es externo, colócalo fuera de la cabina o en armario ventilado para reducir ruido.
Filtrado, secado y mantenimiento
- Sin aceite: evita contaminación, mantenimiento más simple.
- Gestión de humedad: trampa de condensados y, si es necesario, secador de aire para preservar válvulas y cámaras.
- Filtrado: prefiltro de partículas y filtro fino; revisiones cada 6–12 meses según uso.
- Ciclo de trabajo: prioriza compresores preparados para trabajo continuo en franjas largas.
Comparativa rápida: integrado vs. compresor externo
- Rendimiento: integrado suficiente para 1 paciente y sesiones estándar. Externo recomendado para alta rotación, dos prendas simultáneas o cámaras de gran volumen.
- Escalabilidad: integrado limitado; externo permite crecer con un colector de líneas y controladores adicionales.
- Ruido: integrado más silencioso en sala. Externo admite reubicación para minimizar ruido al paciente.
- Coste total: integrado con menor inversión inicial. Externo con inversión mayor pero mejor amortización en clínicas de alto volumen.
Recomendaciones de compra por tipo de clínica
- Fisioterapia general y linfedema: consola con 8–12 cámaras, 30–90 mmHg ajustables, programas de drenaje, temporizador de 20–60 min, limpieza sencilla. Complementa con material de rehabilitación para ejercicio activo posterior.
- Deporte y readaptación: prioriza rangos de hasta 120 mmHg reales, caudal rápido y prendas para cadera/glúteo además de botas. Integración ideal con electroterapia y ultrasonido terapéutico según protocolo.
- Centros con varias cabinas: controlador modular + compresor externo silencioso, colector para dos líneas y accesorios de conexión rápida. Estándares de mantenimiento definidos y repuestos de mangueras/cámaras en stock.
Integración en la sala de tratamiento
Una implantación ordenada mejora el flujo de trabajo y la satisfacción del paciente:
- Ergonomía: una buena camilla de fisioterapia facilita la colocación de prendas largas, reduciendo tiempos muertos.
- Higiene: funda lavable para prendas y protocolos claros de desinfección entre sesiones.
- Cadena terapéutica: en edemas crónicos, presoterapia + movilización + ejercicio; en sobrecargas, presoterapia tras estímulos de ultrasonido o corrientes analgésicas, y crioterapia si procede. Consulta alternativas en crioterapia.
Checklist antes de invertir
- Indicaciones principales de tus clientes/pacientes: drenaje vs. recuperación deportiva.
- Número de pacientes/día y simultaneidad: define si necesitas compresor externo y caudal alto.
- Rangos de presión y control por cámara: imprescindibles para personalizar.
- Número y tipos de prendas: botas, mangas, fajín; tallas disponibles.
- Nivel sonoro permitido en sala: impacto en experiencia del paciente.
- Mantenimiento y repuestos: filtros, mangueras, cámaras; disponibilidad y coste.
- Garantía y servicio técnico: respuesta y tiempos de reparación.
- Espacio y mobiliario: organiza la sala con soporte para consola, almacenamiento y material de rehabilitación de uso inmediato.
Seleccionar correctamente equipos de presoterapia en fisioterapia exige equilibrar presión útil, número de cámaras, programas y nivel sonoro con la capacidad del compresor de aire que los alimenta.
- Para clínicas con una o dos cabinas, una consola integrada de calidad suele cubrir las necesidades.
- Para centros con alta rotación o tratamientos simultáneos, un sistema modular con compresor externo silencioso ofrecerá mejor rendimiento y vida útil. Define tu perfil de pacientes, estima la demanda y prioriza soluciones escalables con buen soporte técnico.
En Equipamiento Clínica te ayudamos a comparar opciones y a optimizar la inversión con criterios objetivos y prácticos.

